Una mañana en la selva , el león se despertó con ganas de recitar poesías.
Como a nadie le gusta un león enojado, todos los animales se pusieron alrededor de él, mientras éste recitaba:
-’Oveja, Oveja.. ven y bésame la oreja’…
Y como la oveja no queria tener problemas, fue y le besó la oreja…